Pansexual, bisexual, homosexual, heterosexual, demisexual… Podría decirse que en la sociedad actual el espectro de orientación sexual es muy amplio, pero ¿y si te dijéramos que más allá de estas orientaciones existe otro espectro igual de amplio e importante referido a la orientación romántica

Por si no lo sabes, también podemos ser heterorománticos, homorománticos, birománticos o incluso arrománticos. En esta ocasión queremos precisamente hablarte de esta última orientación romántica que a menudo es equivocadamente asociada a la asexualidad.

Pero si ya falta de por sí información sobre la asexualidad o la definición más extendida de esta se encuentra a menudo bastante alejada de la realidad, con el arromanticismo sucede algo similar.

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Y es que, esta se trata de un tipo de orientación en la que no existe una atracción romántica o interés por mantener una relación romántica, pero que no quiere decir que estas personas sean individuos fríos o incapaces de establecer conexiones sociales. A continuación te explicamos en qué consiste exactamente ser una persona arromántica.

¿Qué significa ser una persona arromántica?

Aunque, como te hemos mencionado, el arromanticismo y la asexualidad suelen asociarse, la realidad es que aunque ambas orientaciones pueden ir juntas, no son sinónimas y tampoco tienen por qué ir siempre de la mano.

Esto quiere decir, que una persona puede ser arromántica y asexual o simplemente arromántica o solo asexual.

Por lo general, las personas arrománticas no están interesadas en las relaciones románticas y si están viviendo una relación con alguien, esta no será un romance, sino más bien una relación unida por un fuerte vínculo con la otra persona.

Por otro lado, las personas asexuales no tienen deseo sexual, aunque esto puede tener muchos matices hasta el punto de que sí pueda existir ese deseo solo cuando haya una fuerte conexión emocional con la otra persona. Cualquiera de estos dos conceptos puede sentirse junto o por separado.

Las personas aro (así se denomina también a los arromanticos) no siempre tienen por qué experimentar que en sus relaciones haya cero romance o deseo, de hecho siempre puede haber variaciones y estas siempre irán en función de la identidad, los deseos y las elecciones de cada uno.

Esto quiere decir que puede existir una persona arromántica que realmente sienta repulsión y rechazo por la atracción romántica y otra persona demirromántica que pueda tener sentimientos románticos solo a veces o solo cuando existe un vínculo muy fuerte con la otra persona.

¿Una persona arromántica puede sentir amor?

A pesar de que a menudo se relaciona a las personas arrománticas con personas incapaces de sentir amor, la realidad es que esta afirmación no puede estar más alejada de la realidad.

Una de las principales razones de ello, es que el amor puede adoptar muchas formas diferentes (amor familiar, amor de amistad, amor de pareja, amor por la naturaleza… ) y en cada persona puede sentirse de manera completamente distinta.

De hecho, algunas personas aro, aunque no están interesadas en tener una cita romántica, sí que llegan a establecer y formar parejas e incluso a formar una familia.

Por lo tanto, que una persona sea arromántica no implica que no pueda tener capacidad para sentir amor o establecer vínculos fuertes con otras personas. También puede suceder que existan personas arrománticas que no experimenten ninguna forma de amor, pero esto tampoco quiere decir que necesariamente sean personas sin emociones o sentimientos.